Alergias primaverales

    La primavera es la época del año en la que florecen las plantas. Los jardines brotan de colorido y las flores comienzan a aparecer. Después del frío del invierno y con la llegada del buen tiempo, las alergias se convierten en un problema de salud. He aquí algunos remedios naturales que hacen que las molestias se manifiesten con menor virulencia.

    El aceite de onagra ayuda a prevenir la aparición de los brotes alérgicos porque normaliza el funcionamiento de nuestro sistema de defensa al mismo tiempo que frena la formación de sustancias inflamatorias. Las perlas de onagra alivian algunos de los síntomas, como el lagrimeo o los estornudos.

    El grosellero negro, reduce la respuesta alérgica al frenar la liberación de histamina, culpable de inflamar las mucosas y provocar los síntomas alérgicos. Los expertos recomiendan comenzar el tratamiento un mes antes del inicio de la reacción y mantener su toma durante tres meses.

    El sol de oro actúa como un eficaz antihistamínico natural, ya que estimula la formación de corticoides propios. Como tratamiento preventivo, puedes tomar sol de oro en cápsulas, asociado a otras plantas como el pino marítimo. Aunque te sientas mejor, no abandones el tratamiento antes de tiempo porque podría haber una recaída.

    El chocolate con más de un 70% de cacao y el té, tanto el verde como el negro, aparte de combatir la somnolencia, reducen la reacción alérgica y alivian la congestión gracias a su contenido en quercitina.

    El polen es un suplemento que puede ayudarte a prevenir los síntomas de la alergia al polen, aunque te parezca una contradicción. Al tomar polen te vacunas de una forma natural, pues está parcialmente digerido por las abejas y provoca una reacción leve que «enseña» al sistema inmunológico a tolerar al alérgeno o polen cuando llega la primavera y aumenta su concentración. Hay que empezar siendo muy prudente con una pizca mínima una vez al día durante varios meses antes de la primavera, e ir aumentando hasta una cucharadita al día.

    Cuando la hinchazón y las lágrimas no te dejen ver, lávate los ojos con agua de Eufrasia.  Te ayuda a aliviar el picor y la inflamación ocular.