Charlando con Ana – La candidiasis

Entrevistamos a nuestra dietista ANA PAZÓN, Técnico Especialista en Dietética y Nutrición, diplomada en Medicina Tradicional China y Acupuntura, y en Educación Social, sobre la candidiasis.
(Recordad, que si queréis realizar alguna consulta, Ana está en Holi Boulevard todas las tardes, de 16h a 20h).

¿Qué es la candidiasis?
La candidiasis es una infección causada por una levadura de la familia de las Cándidas. Existen unas 150 especies de cándidas Sin embargo, la más común en nuestro organismo es la Cándida Albicans.
Las levaduras están presentes en todos nosotros poco después de nacer y viven en armonía con nosotros. Se encuentran en la piel, aparato digestivo y genitourinario. Su función es absorber cierta cantidad de metales pesados para que no entren en la sangre, nos ayudan a degradar restos de carbohidratos mal digeridos, y junto con las bacterias mantienen nuestro equilibrio intestinal y el pH.
La flora intestinal y vaginal junto con el sistema inmunitario nos ayudan a mantener estas levaduras bajo control.
Sin embargo, existen una serie de factores que pueden deprimirnos el sistema inmunitario y desequilibrar la flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de estas levaduras y, por consiguiente, la enfermedad.
Estos factores son:

  • Exceso de azúcar o carbohidratos refinados: Éstos son el alimento principal de las candidas.
  • Agua del grifo: El cloro destruye la flora intestinal, y el flúor deprime el sistema inmunitario.
  • Uso de antibióticos, cortisona y hormonas sexuales sintéticas: Los antibióticos destruyen la flora intestinal bacteriana, pero no las cándidas.
  • Embarazo.
  • Estrés continuo: Un exceso de cortisol deprime el sistema inmunitario, aumenta los niveles de glucosa y destruye la flora bacteriana intestinal.

Síntomas
Los síntomas de la candidiasis son muchos y pueden ser muy variados. Normalmente, la candidiasis se relaciona únicamente a los síntomas propios y localizados que crea la infección. Por ejemplo, en general con la candidiasis vaginal sólo se contemplan los síntomas localizados en la vagina; con una candidiasis oral, se presta atención únicamente a los síntomas propiamente de la boca… y los tratamientos son locales. Sin embargo, la candidiasis hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.
Un punto muy importante que normalmente suele ser ignorado a la hora de diagnosticar y tratar la candidiasis, es que su origen suele ser intestinal, aun cuando estemos contemplando una candidiasis vaginal o de las uñas.
Cuando la candidiasis prolifera en el intestino puede cambiar su anatomía y fisiología. Esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio fungal. . En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado fungal produce rizoides (o raíces muy largas) altamente invasivas que pueden penetrar en la mucosa. Esto puede causar una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal, permitiendo la introducción a la sangre de sustancias (toxinas, proteínas mal digeridas, etc) que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario.
Una vez vista la forma en que funciona esta enfermedad, podemos entender mejor los síntomas más comunes en pacientes con candidiasis crónica, que normalmente no han sido diagnosticados:

  • Fatiga, malestar general. Dolores de cabeza. Distensión abdominal. Diarreas y/o estreñimiento. Indigestión. Ardor estomacal. Deseo de comer carbohidratos (dulces, pasta, pan, etc). Depresión. Mareos. Sensación de resaca por las mañanas. Dolor de articulaciones y músculos. Molestias vaginales (picores, irritación, heridas etc.). Retención de líquidos. Insomnio. Infecciones crónicas. Alergias. Picor anal. Afonía. Congestión nasal. Ahogo. Problemas de uñas. Molestias oculares y de oídos.

Diagnóstico
Este tema es muy complejo. Las pruebas de laboratorio no garantizan el diagnóstico de una candidiasis crónica intestinal.
En general, la prueba que se utiliza para detectar una candidiasis intestinal es el coprocultivo de heces y un análisis específico en la sangre
Es importante no descartar la enfermedad, sólo por el hecho de que las pruebas de laboratorio resultan negativas. Es mejor basar el diagnóstico en una evaluación detallada del paciente: síntomas, historial clínico, análisis de su dieta…

Tratamiento de la candidiasis en 3 pasos

1. Preparación.
Es vital que debilitemos las cándidas antes de atacarlas con un antifúngicol. De lo contrario, si éstas están fuertes, podrán combatirlo y con el tiempo se harán resistentes.
La mejor forma de debilitarlas es haciéndolas “pasar hambre”. O sea, a través de la alimentación.
Es fundamental eliminar:

  • Productos y alimentos que contengan azúcares o con sabor dulce (azúcar, sacarina, miel, dextrosa, siropes, refrescos, latas de tomate, cereales de la mañana, productos de bollería y pastelería, postres, helados etc)…
  • Productos lácteos, incluídos los yogures.
  • Alcohol.
  • Levaduras como el pan, pizzas, cubitos del caldo.
  • Patatas, champiñones y setas, calabaza, castañas y boniatos.
  • Cacahuetes y pistachos.
  • Productos fermentados como el vinagre, tempeh, salsa de soja, miso, té, cerveza sin alcohol.
  • Cereales con gluten (trigo, avena, centeno, cebada, kamut, espelta).
  • Leche de soja y yoghurt de soja.
  • Maíz.
  • Café.

A cambio, se puede comer:

  • Carnes, pescado, marisco y huevos.
  • Vegetales.
  • Legumbres.
  • Frutos secos y semillas de calabaza, sésamo, girasol, lino, chía, cáñamo etc.
  • Arroz, quinoa, trigo sarraceno, amaranto y mijo.
  • Tostadas (crackers) de trigo sarraceno o tortas de arroz.
  • Limón, aguacate y coco.
  • Leche de arroz, de mijo, de coco.
  • Tofu.
  • Aceite de oliva.
  • Zumos vegetales (excepto de zanahoria y remolacha)
  • Agua embotellada.

Durante el tiempo de cambio en la dieta es muy posible que el paciente empeore temporalmente. Esto es debido a una desintoxicación y también a que las cándidas están “protestando de hambre”.

2. Eliminación
Una vez debilitadas las cándidas, introducimos el antifúngico que las destruya. Podemos combinar varios: el ácido caprílico, sello de oro, extracto de semilla de pomelo, ajo, Pau d´Arco, aceite de orégano….

3. Equilibrio
Cuando los síntomas que presentaba el paciente han remitido en su mayoría, es muy importante reequilibrar la flora intestinal.
Las bacterias más abundantes son los Lactobacillus acidophilus y los Bifidobacterium bifidum. Estas bacterias se encargan de inhibir el crecimiento de ciertos organismos, como las cándidas.También es importante hablar de la repoblación de la flora vaginal. Los Lactobacillus acidophilus habitan la flora vaginal y se encargan de protegerla. Existen óvulos y pastillas vaginales para repoblar la flora vaginal.No debemos olvidarnos de todos los nutrientes que fortalecen el sistema inmunitario:vitamina C, el grupo de las B (especialmente la vitamina B6, B5 y B3), calcio, magnesio, zinc, cromo y los ácidos grasos esenciales de la familia Omega 3.

Fuentes: Cala Cervera “Candidiasis crónica” & Ana Revilla “la oportunidad de un nuevo comienzo”